Crónicas de una transformación colectiva
Por Franju Serra.

El 14 y 15 de marzo del presente 2020, en la Casa de Cultura de Tapalpa, los socios de Meditapalpa organizaron en conjunto con la Secretaría de Cultura de Tapalpa un taller teórico-práctico de cosecha de agua mediante el sistema australiano de keyline, o linea clave en español, impartido por Humberto Moro.
Al evento asistieron socios de Meditapalpa, agricultores, apicultores y arquitectos locales, personal de Conafor e incluso participantes foráneos de Querétaro, Sonora y de la Ciudad de México.

El evento fue considerado sumamente transformador por unanimidad y superó con creces las expectativas de los asistentes. Moro inició con una exposición totalmente necesaria de casos de éxito. Muchos pudimos comprobar como de la vista nace el amor: nacimientos de agua creados de forma natural a través de técnicas de infiltración de agua, lagos, reservorios, canales-caminos y un sinfín de recursos de transformación del terreno con fines hidrológicos. Los casos presentados por Moro estaban cargados de enseñanzas, anécdotas divertidas y espléndidas metáforas. El estudio de casos es un recurso didáctico muy ilustrativo y Moro lo domina a la perfección.

 

Uno de los primeros pasos de lectura del terreno es distinguir entre laderas y vertientes, para explicar dicha distinción usó técnicas de aprendizaje significativo: la V de vertiente es cóncava, corresponde a las partes donde el terreno presenta una desnivel negativo no necesariamente sean las partes más bajas del terreno sino que por las que fluye el agua recibida en las laderas, mientras que las laderas son como panzas convexas, y ahí el desnivel del terreno es positivo, y como tal son zonas más secas ya que tienen la tendencia de mandar el agua hacia las vertientes.

¿Dónde pondrían una casa en una zona donde llueve mucho, en una vertiente o en una ladera? Las preguntas sabiamente dirigidas llevaban de la mano a los asistentes a entender estratégicamente los pros y contras de cómo distribuir ciertos elementos en un plan maestro de un terreno.

 

Moro también enseñó cartografía, a distinguir curvas de nivel, escalas de los mapas y lo más importante de todo: averiguar dónde está el punto clave del terreno y si hay uno o varios de estos en un predio.

En la parte práctica los asistentes haciendo uso de estacas, martillo, manguera transparente, agua, flexómetro o cinta métrica, lápiz y estambre, aprendieron a marcar curvas a nivel sobre el terreno haciendo uso de estos elementos que están al alcance de todos. Este proceso puede hacerse también con medios tecnológicamente más avanzados como drones y/o aparatos de geoposicionamiento por GPS. Una anécdota que Moro compartió al respecto es que en las montañas los caminos de burro están hechos a nivel, bromeó diciendo que es como si tuvieran un GPS interno. Es otra prueba más de la sabiduría e intuición que guía al reino animal, aún conectado a las fuerzas de la naturaleza. Si un burro tiene que desplazarse por las montañas prefiere subir y bajar el mínimo de veces posibles por cuestiones de economía energética.

“Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es totalmente indistinguible de la magia”

Arthur C. Clarke

Al escritor británico de ciencia ficción Arthur C. Clarke se le atribuye la siguiente frase: “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es totalmente indistinguible de la magia”. Moro es un auténtico mago, un alquimista de las fuerzas de la naturaleza y las usa en conjunción de la variable tiempo, para que estas trabajen a favor de los propósitos de sus clientes.

Enseña a canalizar agua con mangueras invisibles haciendo surcos en la tierra, en lugar de usar depósitos de agua construidos con cemento por el hombre, infiltra agua en ciertas partes altas sabiamente escogidas del terreno para que luego en otras zonas más bajas nazcan ojos de agua fluyentes las 24 horas del día sin uso de bombas de agua ni de electricidad alguna.  Moro hace mucho con poco, sus intervenciones son mínimas, muy precisas y de máxima eficiencia y eficacia. 

La lista de recursos mágicos que tiene el Mago Moro en su chistera es enorme. Es por eso que dejó estupefactos y maravillados a los asistentes a su curso.